Mantenga en buen estado su automóvil

Mantenga en buen estado general los diferentes elementos de su automóvil. Cuando la inspección es desfavorable debe circular a taller, ya que de no ser así, podría ser sancionado. En ese caso, usted dispone de 60 días para reparar los defectos encontrados en taller.

EL MOTOR

Un motor en malas condiciones puede provocar que falte lo primero para poder circular, la energía de movimiento. Aún sin fallar del todo, gastará más carburante y, en resumidas cuentas, nos podrá dejar tirados a la primera de cambio. Algunos fallos se pueden detectar por el color del humo de escape: Negro: consume más carburante de lo necesario. Además, está contaminando en exceso. Blanco Azulado: consume más aceite de lo necesario. El motor ya no tiene la misma fuerza que antes y hay que reponer el aceite del cárter con más frecuencia. Estos fallos provocan, si el coche lleva catalizador, un mal funcionamiento del mismo y, por tanto, su inutilidad.

LA TRANSMISIÓN

La transmisión traslada la energía de movimiento del motor a las ruedas motrices. Se hace a través de distintas piezas metálicas y de las correspondientes uniones entre ellas. Estas uniones son las que, a la postre, terminan fallando. Una transmisión en mal estado puede ser la causa de un accidente grave. Los síntomas de un embrague estropeado son: Ruido metálico característico que se produce al pisar el pedal del embrague a fondo y seleccionar una velocidad; as velocidades rascan. El embrague patina cuando, con el pedal del embrague suelto, pisa el acelerador y el motor sube de revoluciones pero el coche no alcanza la velocidad correspondiente. También puede ocurrir, que el cable que transmite la acción del pedal esté roto. Otra cuestión importante son las fundas que protegen a los pedales: si están desgastadas, rotas o si el dibujo ha desaparecido, hay que cambiarlas ya que se evitarán situaciones peligrosas como consecuencia de resbalones sobre el pedal

LOS FRENOS

Los frenos permiten la detención completa del vehículo dentro de unos factores de espacio y tiempo, al transformar la energía cinética o de movimiento en calor. El sistema más utilizado en los turismos es el llamado hidraúlico. Debe tener en cuenta que para un funcionamiento eficaz, es decir, la detención del vehículo dentro de unos márgenes adecuados, la capacidad de adherencia entre los neumáticos y la calzada debe ser la adecuada. Hay dispositivos que facilitan la acción de frenado al conductor; es el caso del A.B.S. -sistema que evita el bloqueo de las ruedas-. El A.B.S. logra que el sistema de frenado del vehículo, ante un accionamiento brusco -frenada de emergencia- no bloquee las ruedas. Este hecho no tiene mucha influencia sobre la distancia total de detención pero permite al conductor maniobrar con facilidad -maniobra de esquive- evitando, si el vehículo no se detiene en el espacio necesario, el choque contra el obstáculo por el que se haya iniciado la frenada de emergencia.

LOS AMORTIGUADORES

Uno de los elementos que sufre mayor desgaste son las correas, elementos elásticos que transmiten movimiento de unos mecanismos a otros mediante el apoyo de poleas. La zona de contacto con la polea es la que mayor temperatura y fricción tiene que soportar y suele tener surcos para evacuar el calor. Una correa en malas condiciones puede ser motivo de una mayor avería o, simplemente, de estropear el viaje. ¿Cómo detectar que está en mal estado? Con el uso se produce el endurecimiento de la zona de rozamiento -fenómeno de cristalización- dando lugar a que patine sobre el canal de la polea donde se acopla, provocando chirridos. Las correas están sometidas a tracción, lo que provoca, con el tiempo de utilización, que se estiren perdiendo la tensión adecuada al esfuerzo a transmitir. Tiene los mismos síntomas que se describen en el punto anterior. Si al observarlas por el interior están cuarteadas, hay que cambiarlas

LAS CORREAS

Uno de los elementos que sufre mayor desgaste son las correas, elementos elásticos que transmiten movimiento de unos mecanismos a otros mediante el apoyo de poleas. La zona de contacto con la polea es la que mayor temperatura y fricción tiene que soportar y suele tener surcos para evacuar el calor. Una correa en malas condiciones puede ser motivo de una mayor avería o, simplemente, de estropear el viaje. ¿Cómo detectar que está en mal estado? Con el uso se produce el endurecimiento de la zona de rozamiento -fenómeno de cristalización- dando lugar a que patine sobre el canal de la polea donde se acopla, provocando chirridos. Las correas están sometidas a tracción, lo que provoca, con el tiempo de utilización, que se estiren perdiendo la tensión adecuada al esfuerzo a transmitir. Tiene los mismos síntomas que se describen en el punto anterior. Si al observarlas por el interior están cuarteadas, hay que cambiarlas.

LOS NEUMÁTICOS

Son el enlace del vehículo con el suelo y, a través de ellos se transmiten las prestaciones de potencia, aceleración, estabilidad y frenada. ¿Por qué la presión de inflado es importante? Esta presión corresponde a la presión del aire comprimido en el interior del neumático. Cuando es la adecuada, el neumático se apoya sobre el suelo con la máxima superficie asegurando, tanto un buen comportamiento general, como un adecuado confort y seguridad. Es un error considerar un aumento de presión bajo la esperanza de obtener un menor consumo. Aunque, en algún caso, puede ser así, lo que provoca es un aumento de los esfuerzos que soporta el neumático y, por tanto, un desgaste prematuro de las gomas, sobre todo, en la zona central de la banda de rodadura. También, aparece la tendencia al rebote sobre el terreno, aumentando el peligro de derrape. Si la presión es menor, el neumático rueda apoyado sobre los laterales de la banda de rodadura, lo que acelera su desgaste. También contribuye a ello, el calor generado que reblandece la goma.

LA DIRECCIÓN

La dirección apenas sufre averías pero, si falla durante la conducción, como es la que guía auténticamente el coche, a voluntad de su conductor, es fácil entender que un fallo de la misma puede traer consecuencias fatales. Por tanto, es necesario que se analice, periódicamente y no únicamente en la I.T.V., el estado de los distintos elementos que la componen. El manejo del volante debe ser suave y uniforme; si se hace de forma precipitada y discontinua, los que vayan dentro viajarán incómodos y los neumáticos se desgastarán más. Su geometría está compuesta de varias medidas, cuyos valores garantizan el contacto permanente de los neumáticos con el suelo. Así pues, su buen estado dará una buena comodidad a los pasajeros y una trayectoria y estabilidad adecuadas al vehículo.

LAS LUCES

Tienen la doble misión de ver y ser vistos mientras conducimos durante la noche, o cuando los fenómenos atmosféricos -como la niebla, el agua o la nieve- dificultan la visibilidad. El haz proyectado tiene la función de lograr un mayor alcance luminoso hacia la zona del arcén derecho, en el sentido de la marcha, y así evitar el deslumbramiento en los cruces con otros vehículos. Se consigue mediante una forma determinada de la bombilla y de la superficie del cristal del faro, tallada en forma de prismas. La luminosidad depende de ciertos factores: Que los cristales estén limpios; los restos de insectos, el barro o el polvo producen un efecto de opacidad. Que entre agua por alguna pequeña rotura del cristal; la superficie reflectante se oxida y no produce el efecto lumínico deseado.