Reglas para una conducción preventiva

El concepto de conducción preventiva hace referencia a un conjunto de técnicas que permiten prevenir muchos riesgos.

Mirar

A lo lejos, hacia donde se encontrará dentro de 20 segundos.

El entorno de la carretera, rastreándolo continuamente.

Por los retrovisores, de forma regular regularmente y girar la cabeza para controlar el ángulo muerto.

Como anticiparse

Pensar de forma desconfiada en determinadas situaciones (por ejemplo, al acercarse a una intersección).

Estar preparado para actuar para reaccionar en menos tiempo.

Hacerse ver y entender (señalizar las maniobras) para no asustar a los demás.

Controlar el espacio

Por delante, guardando una distancia de seguridad que garantice, al menos, 2 o 3 segundos de reacción.

Por detrás, frenando con tiempo y progresivamente.

A los lados, evitando las zonas de incertidumbre, que pueden ser invadidas por otros usuarios y donde se pueden abrir puertas de vehículos detenidos.