Prueba de vehículos accidentados

Está prueba no es obligatoria. La puede solicitar el cliente o una autoridad competente.

 

 

El vehículo es elevado y con unos sensores electrónicos se calculan, entre otros parámetros, la convergencia, divergencia, ovacidad del chasis, mediciones de caída, ángulo de viraje, estado de las soldaduras del chasis, etc, para comprobar que tras la reparación, el vehículo ha quedado en estado óptimo de uso.