Reglaje de faros

Con la ayuda de un regloscopio se comprueba el reglaje de los faros de un vehículo. El haz de luz del faro se refleja en una superficie de proyección. A través de una regulación mecánica puede ajustarse dicha superficie. La proyección, visible a través de una ventana, se compara en función de la línea límite. Con este control se pretenden evitar deslumbramientos en las vías públicas. Esta prueba permite ajustar correctamente la altura e intensidad de las luces de corto y largo alcance.

En este punto también se comprueban intermitencias, luces de freno, etc.